Ludwig van Beethoven
Frase de Hoy
Dia de Muertos
Octavio Paz
El Día de Muertos es una celebración mexicana de origen prehispánico que honra a los difuntos el 2 de noviembre, comienza el 1 de noviembre, y coincide con las celebraciones católicas de Día de los Fieles Difuntos y Todos los Santos. Los orígenes de la celebración del Día de Muertos en México son anteriores a la llegada de los españoles. Hay registro de celebraciones en las etnias mexica, maya, purépecha, nahua y totonaca. Los rituales que celebran la vida de los ancestros se realizan en estas civilizaciones por lo menos desde hace tres mil años. En la era prehispánica era común la práctica de conservar los cráneos como trofeos y mostrarlos durante los rituales que simbolizaban la muerte y el renacimiento.
El festival que se convirtió en el Día de Muertos era conmemorado el noveno mes del calendario solar mexica, cerca del inicio de agosto, y era celebrado durante un mes completo. Las festividades eran presididas por la diosa Mictecacíhuatl, conocida como la "Dama de la Muerte" (actualmente relacionada con "la Catrina", personaje de José Guadalupe Posada) y esposa de Mictlantecuhtli, Señor de la tierra de los muertos. Las festividades eran dedicadas a la celebración de los niños y las vidas de parientes fallecidos.
La festividad del día de los muertos de divide en dos partes, la primera el día de todos los santos celebrada el 1 de Noviembre y la del día de los muertos del día 2 de Noviembre:
Día de Todos los Santos (1 de Noviembre)
Este día se celebra la fiesta de todos los santos que tuvieron una vida ejemplar así también de los niños difuntos.
Esta fiesta es pequeña en comparación con la del Día de Muertos, dentro de las tradiciones se acostumbra realizar altares a los Santos dentro de las Iglesias, y muchas familias acostumbran realizar altares a sus niños muertos ya sea dentro de sus casas o sobre las lápidas en los cementerios.
Los altares son adornados con papel de muchos colores, flores de cempasúchil, si el altar es para un niño se le ponen juguetes como carritos, muñecas, dulces etc.
Día de los Muertos (2 de Noviembre)
Este día se celebra la máxima festividad de los muertos en México. La celebración está llena de muchas costumbres. A las personas les gusta ir y llevar flores a las tumbas de sus muertos pero para otras representa todo un rito que comienzan desde la madrugada cuando muchas familias hacen altares de muertos sobre las lápidas de sus familiares muertos, estos altares tienen un gran significado ya que con ellos se cree que se ayuda a sus muertos a llevar un buen camino durante la muerte.

Las familias pasan largas horas trabajando en el altar, muchos de estos altares son considerados verdaderas obras de artes, ya que reflejan el trabajo, dedicación y creatividad de la gente para ofrecer un buen altar. Existen muchas formas de realizar altares de muertos, la más sencilla la suele hacer mucha gente dentro de sus casas ya que sobre una mesa cubierta con un mantel se pone una fotografía de la persona fallecida, y se adorna con flores y algunos recuerdos.
Es básico saber qué representa cada ofrenda, ya que muchas veces ponemos la ofrenda en un altar sin saber por qué está ahí.
Existen varios tipos de altares, por ejemplo los mas tradicionales son:
el de Tres niveles:
la parte alta representa el cielo y ahí se colocan las imágenes de los santos, en medio está el limbo y ahí va la foto de los muertitos que están “purgardo” sus pecadillos y la tercera es la tierra y en ella se colocan todas las ofrendas.
Alrededor o en la puerta de la habitación en donde se coloque, debe tener un arco que simboliza el permiso que da San Pedro, para que las almas puedan salir y regresar al paraíso y enfrente se coloca un caminito de pétalos de flor de cempoatxóchitl para que los muertos se guíen ayudados por su hermoso color amarillo fuerte. 
En un altar no pueden faltar, sillas para todos los difuntos, sus fotos, la imagen de algún santo, sal, agua, velas, comida, flores de cempatzóchitl, siempreviva, terciopelo o nube. También se colocan papeles picados, figuras de calaveras en barro o cartón, ollas de barro, copales con incienso, calaveras de azúcar con el nombre del muertito y uno que otro vivo, un petate y los que fueron sus objetos personales preferidos. Los altares dedicados a las ánimas de los niños muertos incluyen juguetes, dulces y otras golosinas de azúcar llamadas “alfeñiques”.
Bajo el altar, se coloca un petate y junto unas sillas para que descansen los difuntos después de su largo recorrido. La foto del difunto no puede faltar y es para recordar cómo era en vida, el altar puede ser para varios muertos al mismo tiempo.
Los alimentos son colocados en ollas de barro, como lo hacían nuestros antepasados y no es que los muertos en verdad se vayan a comer todo lo que hay, lo que hace su espíritu es que al probar los alimentos les quita su olor y sabor, es decir les quitan la “esencia” y con ello quedan muy satisfechos.
En un buen altar, no puede faltar mole, arroz, pipián, hojaldras, chiles, tamales, "pezuñas" o pan blanco, pan de muerto, dulce de calabaza o tejocote, agua y algunas bebidas mexicanas, como el tequila y el pulque o una botella de licor. También se ponen frutas de temporada como naranjas, mandarinas, guayabas, cañas, jícamas, melones.
En la mesa se colocan vasos con agua, que sirven para que los difuntos que vienen del purgatorio se refresquen y beban para que sus pecados se purguen o sea se perdonen. La sal se coloca para los niños que murieron sin ser bautizados. Las velas simbolizan la luz contra la oscuridad de la muerte. Sirven para iluminar el camino de los difuntos para que lleguen con bien, generalmente se colocan en candeleros de barro, uno por cada difunto y otro más por las almas olvidadas.
La mesa es cubierta y decorada con papel picado, que son mantelitos de papel de china, que recortados cuidadosamente presentan imágenes de la muerte en un sin fin de formas y figuras. Generalmente se usa el color naranja, que representa el luto prehispánico y el morado que es el color de luto de la Iglesia Católica. Se supone que a través del papel picado pasan los espíritus de los difuntos, por eso se colocan también en las puertas y colgados de pared a pared.
El copal con incienso, es para que las almas adultas se guíen a través del olor. Para guiar a las almas de los chiquitos, se colocan ofrendas desde la puerta para que sepan bien a dónde los esperan.
Por supuesto no pueden faltar las calaveritas de dulce, elaboradas con azúcar, agua hervida y limón. Se decoran con papel metálico en los ojos y betún de colores para los detalles de la cara. En la frente llevan el nombre de la persona viva o muerta a quien se van a ofrecer.
El pan de muerto es una sabrosa tradición mexicana, sobre él se colocan bolitas de la misma pasta que simbolizan las lágrimas y unas tiritas que supuestamente son los huesos. Tomado con un espumoso y calientito chocolate es delicioso.
El altar también es decorado con diversas figuras de la muerte, siempre representada por graciosos esqueletos, que en papel, piñatas, títeres y otros juguetes de madera, nos recuerdan que la muerte es parte del ciclo de la vida y que los mexicanos nos podemos reír y jugar con ella.
Otros altares son realizados según la tradición, donde se establece que el altar debe de constar de 7 niveles o escalones que representan los 7 niveles que tiene que pasar el alma de un muerto para poder descansar. Estos altares se realizan generalmente en lugares donde exista un espacio grande donde pueda caber todo el altar, el cual debe ser barrido el cuarto con hierbas aromáticas hacia los cuatro vientos un día antes del día de muertos. Primero se construye o fabrica el esqueleto del altar ya sea con cajas de cartón, madera o lo que se encuentre a fin de que queden bien cimentados los 7 niveles, de los cuales el séptimo debe de estar casi a la altura del suelo y sobre él se pone el segundo nivel que es un poco más chico que el primero y así sucesivamente hasta llegar al primer nivel, cada escalón es forrado con tela negra y blanca. Cada escalón tiene un significado y debe contener ciertos objetos en específico:
Primer escalón se pone la foto del santo o virgen de la devoción.
Segundo escalón es para las ánimas del purgatorio.
Tercero se pone la sal para los niños del purgatorio.
Cuarto se pone pan llamado "pan de muerto", este pan es adornado con azúcar roja que simula la sangre, se recomienda que el pan sea echo por los parientes del difunto, ya que es una consagración.
Quinto se pone la comida y la fruta que fueron los preferidos por el difunto.
Sexto se pone la foto del difunto a quien se dedica el altar.
Ultimo se pone la cruz de un rosario hecho de tejocote y limas.
Las ofrendas que se ponen dentro del altar son las siguientes:
Se prenden cuatro velas principales formando una cruz orientada a los cuatro puntos cardinales, al lado del altar, se pone una olla de barro sobre un anafre con hierbas aromáticas: albahaca, laurel, romero, manzanilla y otras más.
Los elementos que debe tener un altar son:
Cadenas de papel morado y amarillo que significan la unión entre la vida y la muerte.
Papel picado que da colorido y alegría de vivir.
Las flores son la bienvenida para el alma, la flor blanca representa el cielo; flor amarilla, la tierra y la morada el luto.
Velas que con sus llamas representan la ascensión del espíritu. También significan luz, guía del camino.
Lienzo blanco y nuevo que representa la pureza, el cielo.
El cirio representa el alma sola.
Incienso de copal cuyo humo simboliza el paso de la vida a la muerte.
El maíz representa la cosecha.
Las frutas son la ofrenda que nos brinda la naturaleza. Generalmente son cañas de azúcar, naranjas, tejocotes y jícamas.
Las calaveras de azúcar que son una costumbre indígenas.
El agua que da vida y energía para el camino.
Los platillos con las que se trata de agradar el difunto compartiendo los alimentos que le gustaban.
Fotografía de la persona a quien se dedica el tributo.
Un Cristo para que haya bendiciones.
Una cruz de cal que simboliza los 4 puntos cardinales.
Sal para que el cuerpo no se corrompa.
Un camino desde la puerta de la entrada hasta el altar formado con flor de cempasúchil.
Una vara para liberar al muerto del demonio y los malos espíritus.
Objetos personales del difunto.

Lestad el vampiro
Editorial: Timun Mas (1990)
Escritora: Ann Rice
Lestat ha resucitado. El viejo vampiro, aletargado en las entrañas de la tierra durante medio siglo, reaparece en Nueva Orleans en 1984, y decide mostrarse ante el mundo como es al frente de un grupo de rock. Pero su osadía va mucho más allá. Como réplica a las palabras de Louis en “Confesiones de un vampiro”, escribe su autobiografía violando la prohibición de revelar la existencia y el nombre de otros seres de su misma condición.
Hijo de un noble rural en la Francia prerrevolucionaria, el joven Lestat y su amigo Nicolas escapan a París para dedicarse al teatro y a la música. Allí, Magnus lo convierte en vampiro antes de darse muerte. Lestat tendrá que descubrir ahora, sin ninguna ayuda, cuál es su nueva naturaleza. En compañía de su madre, a la que ha vampirizado cuando estaba moribunda, entra en contacto con Armand y sus correligionarios, que siguen una existencia tenebrosa y cargada de supersticiones.
Lestat huye de París y viaja por toda Europa en busca de Marius, el gran vampiro, que podrá desvelarle el origen de los inmortales bebedores de sangre. Finalmente, Marius acude al encuentro de Lestat en Egipto y, en la historia que le cuenta, la estirpe de los inmortales adquiere una nueva dimensión: druidas y dioses de los bosques, mitos griegos y romanos, la antiquísima religión egipcia y el gran secreto de Los Que Deben Ser Guardado.
La reina de los condenados
Editorial: Timun Mas (1990)
Escritora: Ann Rice
En “La Reina de los Condenados” somos testigos del alto precio que Lestat debe pagar a causa de su desmesurada ambición por alcanzar la fama. Ello le lleva a transgredir la prohibición de desvelar la naturaleza de los vampiros, y ofrece una detallada descripción de los “bebedores de sangre” que viven entre nosotros. La revelación de Lestat le dará el espaldarazo definitivo que hará que su nombre sea conocido en todo el mundo.
Por otra parte, en el concierto que se celebra en San Francisco, Lestat obtiene un fabuloso éxito; pero su público incluye a cientos de su propia especie decididos a acabar con él. Mientras tanto, con sus canciones, Lestat ha provocado el despertar de la reina Akasha, que yacía desde hace más de seis mil años junto con Enkil, custodiados por el vampiro Marius. Akasha tiene en sí el principio de la vida eterna de los vampiros –o de su eterna muerte- , y, al poco tiempo de despertar, y tras la aniquilación de Enkil, inicia la matanza general de los vampiros del mundo, dejando solo a unos pocos, incluido, de los que espera que se unan a ella en una demente cruzada contra la población mortal masculina.
Mientras, vampiros y personas de todo el mundo con facultades parapsicológicas están teniendo el mismo sueño terrorífico en el cual dos mujeres pelirrojas lloran ante el cadáver de una tercera, cuyo cerebro y corazón se hallan en sendas bandejas a su lado.
El ladron de cuerpos
Editorial: Ediciones B (1993)
Escritora: Ann Rice
Portada: Jordi Vallhonesta
Durante siglos, Lestat ha sido el príncipe incontestado en el universo oscuro y floreciente de los no muertos. Está solo. De pronto, toda la razón de su existencia vampírica es puesta en cuestión. En su necesidad irreprimible de acabar con sus dudas y su soledad, Lestat se embarca en la empresa más peligrosa que ha emprendido en todos los años, salpicados de peligros, de su larga existencia: aceptar la oferta de un hombre capaz de cambiar de cuerpo, el cual le propone el intercambio de su cuerpo vampírico a cambio del de un joven mortal que acaba de robar.
Leer Mas......Menoch el Diablo
Editorial: Ediciones B (1996)
Escritora: Ann Rice
Portada: Damià Mathews-Samuel Gómez
(a partir de The Demon, Mihady Zichy)
Desde 1789, Lestat el vampiro no tiene edad. Sus más de doscientos años de antigüedad en el reino de la noche le han dado una fuerza y un conocimiento que están más allá de lo humanamente posible. Su pasión por la vida le ha empujado a desearla incluso en sus ámbitos más lóbregos y su alma inmortal ha crecido a costa de vivir cada experiencia como si fuera la última.
Ahora, Lestat cree que ya ha agotado la fuente del conocimiento y que sólo le queda vivir sus noches con la mayor placidez posible. Pero un oscuro ser le persigue. Se revela a él de soslayo, provocando espejismos inquietantes, sumiéndolo en una tensa espera. Su presencia es más negra que la noche, y el poder de Lestat es insuficiente para conocerle si él no lo desea.
Si sus ojos no se ciegan ante las sublimes visiones a que serán expuestos y su alma no se pierde en el desvarío, Lestat será el único que habrá conocido los misterios más insondables que todos ser humano desea desvelar; el secreto de la Creación, el significado del Bien y del Mal, la existencia de Dios y la presencia del Diablo en la tierra.
El Vampiro Armand
Editorial: Ediciones B (2000)
Escritora: Ann Rice
«- Acompáñame a mis aposentos. Ahora vivo aquí, como ya te he dicho. A través de mis ventanas se ven los árboles. No vivo como nuestro amigo Louis, vagando de un polvoriento rincón a otro para regresar luego al apartamento de la Rue Royal una vez que se ha convencido por enésima vez de que nadie pretende lastimar a Lestat. Mis habitaciones están bien caldeadas. Utilizo velas para obtener una iluminación antigua. Baja y escribiré tu historia. Puedes hablar conmigo, protestar o gritar como un poseso mientras escribo. El mero hecho de que yo escriba tu historia hará que saques provecho de ella. Empezarás a...
- ¿A qué?
- A contarme lo que ocurrió, cómo moriste y cómo viviste.
- No esperes milagros, mi desconcertante y erudito amigo. No morí en Nueva York aquella mañana. Casi morí.
David me tenía ligeramente intrigado, pero no podía hacer lo que me pedía. No obstante, me pareció honesto, extraordinariamente honesto, y por tantos sincero.
- No me refería a que seas literal. Lo que quiero es que me cuentes lo que sentiste cuando trepaste hasta el sol, cuando padeciste tantos sufrimientos, según afirmas, para descubrir en tu dolor esos recuerdos, esos vínculos que unen un episodio a otro. ¡Cuéntamelo!¡Te lo ruego!»
En esta última entrega de las Crónicas Vampíricas, Anne Rice nos ofrece la historia de Armand, el eterno joven agraciado con la cara de un ángel de Botticelli.
Ahora acompañamos a Armand a través de los siglos desde el Kiev de su infancia – una ciudad arruinada bajo el poder mongol -, pasando por la antigua Constantinopla – donde es vendido como esclavo por los tártaros -, hasta la Venecia del Renacimiento. Aquí, en un magnífico palacio, Armand se verá emocional e intelectualmente cautivado por el vampiro Marius, un misterioso pintor que acabará subyugándole. Armand parece haber encontrado la felicidad en una relación en la que los momentos de pasión se alternan con los instantes de reflexión durante los cuales Marius y él debaten sobre la importancia del arte, la fragilidad de las creencias religiosas y de la propia vida. Pero las fuerzas del mal entran en escena y Armand se ve forzado a un eterno vagar que le llevará al París del siglo XIX y, de allí, a la Nueva Orleáns de nuestros días, donde volverá a reunirse con Lestat.
A medida que la novela avanza por escenarios de lujo extravagante unas veces, de decadencia absoluta otras, Armand revela los detalles de su turbulenta existencia.
Merrick
Editorial: Ediciones B (2002)
Escritora: Ann Rice
Merrick es una bellísima descendiente de les gens de couleur libres, una casta orientada a las prácticas y rituales del vudú, que surgió en Nueva Orleans del turbio mestizaje entre las mujeres africanas y los colonizadores franceses. La joven no sabe aún que ha heredado los extraordinarios poderes con los que sus antecesoras, las brujas Mayfair, se hicieron famosas en otra época.
A ese mundo de oscuros exotismos llega el vampiro David Talbot, procedente del reino de las tinieblas. Es él quien relata la fascinante historia de Merrick, cuya trayectoria vital nos transporta desde la Nueva Orleans del pasado y del presente hasta la selva guatemalteca, desde las seculares ruinas mayas hasta el corazón de civilizaciones que todavía permanecen desconocidas.
Un relato cautivador en el que los poderes mágicos y los fenómenos sobrenaturales se dan la mano en un baile de seducción, muerte y renacimiento.
Sangre y Oro
Editorial: Ediciones B (2003)
Escritora: Ann Rice
De Roma a Florencia, de Venecia a Dresde, y de allí hasta el castillo inglés de la orden de la Talamasca para alcanzar nuestros días. Una vida errante plagada de escenarios y seres apasionantes, pero también compleja y limitada por su propia condición de eterna.
A través del intenso relato de Marius, Anne Rice desvela muchos de los pormenores de la convulsa existencia de los vampiros, enriqueciendo sus legendarias Crónicas Vampíricas con esta nueva entrega.
El Santuario
Título original: Blackwood Farm (Vampire/Witches Chronicles)
Editorial: Ediciones B (2004)
Escritora: Ann Rice
Canticos de Sangre
Título original: Blood Canticle (Vampire/Witches Chronicles)
Escritora: Ann Rice
Lestat, quien fuera una vez epítome de la maldad, lucha ahora contra su propia condición de vampiro anhelando alcanzar la pureza, a la vez que se enfrenta a fantasmas, leyendas, secretos y el misterio de Taltos, mientras trata de reconducir el destino de su amada, Rowan Mayfair.
Frase de Hoy
"Así como el ignorante esta muerto antes de morir, el hombre de talento vive aun de muerto."
Publio Siro
Frase de Hoy
Lewis Feuer
Cultura Hippie

Se llama Hippie al movimiento contracultural de los años 1960, así como también a los seguidores de dicho movimiento.
Escuchaban rock psicodélico y folk contestatario, abrazaban la revolución sexual y creían en el amor libre. Algunos participaron en activismo radical y en el uso de drogas como la marihuana, el LSD y otros alucinógenos con la intención de alcanzar estados alterados de conciencia, en realidad una forma de autorebelarse por la homogeneidad de conceptos que nos presenta el sistema. También buscaron formas de experiencia poco usuales, como la meditación. Debido a su rechazo al consumismo solían optar por la simplicidad voluntaria, ya sea por motivaciones hedonistas, espirituales-religiosas, artísticas, políticas, o ecologistas.

Podríamos considerar algunos valores y consignas del movimiento en general, aunque existen hippies que enfatizan más sobre un estilo de vida bohemio; otros grupos con una tendencia marcada por la espiritualidad alternativa (new age, chamanismo); y finalmente otras comunidades que están envueltas en activismo radical (yippies), ecologismo, o varias de estas cosas al mismo tiempo.
En general se podría mencionar la tendencia de adoptar un modo de vida comunitario, basado en el amor, la paz. Renegaban del nacionalismo y de la regulación estatal así como de la mercantilización y burocratización de la vida cotidiana, como también del consumismo y del capitalismo. Esto se lo solía hacer mediante la participación en activismo radical y/o mediante la práctica de la simplicidad voluntaria.

La perspectiva del amor libre significa no necesitar de la aprobación de otros, del estado o de la iglesia y evitar la prohibición de éstos; de todo encuentro físico-sexual o romántico amoroso entre adultos en consenso mutuo. A veces se le asignó al sexo una importancia espiritual y de realización importante dentro la vida personal. Prácticas como la unión libre, la promiscuidad, el poliamor, la homosexualidad, la bisexualidad y las relaciones interraciales son aceptables tanto como el celibato y la monogamia.

Otro rasgo asociable a los hippies es el gusto por viajar.
El icono del hippie suele ser un hombre con el pelo y barba notablemente más largos que lo considerado «elegante» en la época. Ambos sexos tendían a dejarse el cabello largo y algunos hippies caucásicos lo llevaban al estilo afro, imitando a los afroamericanos.
Entre las mujeres apareció la tendencia de no llevar sujetadores y de no afeitarse axilas o piernas. Esto tendría influencia en el feminismo de décadas posteriores pero todavía fueron más trascendentes otros valores como el del amor libre, el cual argumentaba a favor del derecho al placer, evitando las restricciones de la familia nuclear y el Estado.
Mucha gente no asociada a la contracultura consideraba estos largos cabellos una ofensa, o «anti-higiénicos», o consideraban aquello «cosa de mujer». El entonces gobernador de California, Ronald Reagan, definió al hippie como «un tipo con el pelo como Tarzán, que camina como Jane y que huele como Chita».
A veces esto se hacia en abierta rebeldía contra las construcciones de genero de la sociedad basada en una estricta división de roles y comportamientos para los sexos. También los hippies abrieron via para la tolerancia y respeto a la homosexualidad y las relaciones interraciales.
Para ambos sexos, tanto el cabello largo como su forma de vestir funcionaban como señal de pertenencia a está contracultura y muestra de su actitud iconoclasta.
La filosofía hippie tuvo un importante impacto en la cultura influenciando la música, el cine, la literatura y el arte. Así mismo algunos valores hippies como la tolerancia y celebración de la diversidad cultural y étnica han logrado amplia aceptación incluso por la sociedad mayoritaria. También sus valores de libertad sexual (amor libre) y su búsqueda de formas de espiritualidad alternativa han logrado expansión y aceptación.

Frase de Hoy
Gustavo Le Bon
